¿Qué te pasa cuando pierdes entrenador?

¿Qué te pasa cuando pierdes entrenador?

Algo entra por el cuerpo del entrenador que le impide muchas veces disfrutar de su profesión como habían soñado.

Se activa un bucle de pensamientos negativos cuando las cosas no han ido bien, seguido de preguntas infinitas respecto a lo que se podría haber hecho de otra manera y un sinfín de interrogantes que acompañan al entrenador durante horas sin dejarle conciliar el sueño.

Llevo 10 años trabajando con entrenadores, y os diré una cosa, que duro es vivir a ese nivel de estrés y preocupación constante. Cuando las cosas van bien, a ver hasta cuándo, si las cosas van mal, a ver si remontamos, si confían en ti, no te fías, si dudan, te ves fuera. Conclusión, siempre hay un «algo».

Quería hablaros hoy especialmente de la derrota, de esa gestión post partido en la que el mundo de viene encima y dificulta poder ver las cosas con claridad.

Al final lo que transmite el entrenador es observado por todos los jugadores y esa responsabilidad hemos de tenerla presente mas allá de cuidar nuestra salud. Por otro lado la importancia de hacer un buen uso de nuestra gestión emocional para progresar y focalizarse de nuevo cuanto antes en lo siguiente.

Es cierto que al nivel de presión y exigencia a la que sobre todo están sometidos los entrenadores profesionales es brutal, pero nos vamos a un entrenador de cadetes y la sensación es la misma, aunque con un contexto diferente en juego.

Especialmente en esta semana he vivido varias situaciones con algunos de mis entrenadores que me han hecho escribir este post, por su manera de reaccionar, por su manera de desilusionarse y por su manera de dejar de cuidarse por el hecho de haber perdido.

Es obvio que no es lo mismo el que tiene el pan de su familia en juego por el hecho de ganar o perder y poder ser cesado, que el que seguirá entrenando a sus jugadores tantas veces pierdan. Son añadidos que lo dificultan, os dejo algunos conceptos claves a la hora de su gestión.

1.Estabilidad: Al acabar un partido hay que transmitir calma, auto control y por tanto estabilidad. Es lo que van a captar nuestros jugadores y es lo que tenemos que darles si queremos rearmarnos y seguir trabajando para cumplir con los objetivos. Si perdemos los nervios, luego que no nos moleste cuando ellos los pierdan. Demos ejemplo

2.Tiempo: Evitar gestionar, hablar, o sacar conclusiones en caliente, demos tiempo para que todos podamos bajar nuestro nivel de activación y podamos sacar conclusiones para marcar nuevos objetivos de trabajo.

3. Aceptación: LA derrota forma parte del juego aunque duela, cuanto antes la entendamos antes creceremos. Aceptarla de tal manera alivia la carga que provoca y te permite ser más práctico a la hora de gestionarla y por tanto, a la hora de recuperarse.

4. Plan de acción: Ya no lo podemos cambiar, tras aceptarlo, plan de acción. ¿Qué haremos a partir de ahora? ¿Qué hay que cambiar? ¿Qué hay que añadir? ¿Cómo lo haremos?

5. Refuerzo: Una derrota tiene que ser un aprendizaje, no un pozo sin salida. Refuerza los aspectos que han podido hacer fuerte al equipo, recuerda méritos pasados donde nos enseña que hemos construido muros fuertes tras dificultades similares.

Muchos entrenadores al leerme dirán «Qué fácil lo dice desde fuera», pero eso sólo te aleja de lo que buscas. Si quieres respuestas diferentes tienes que hacer cosas distintas, y el cómo gestionamos a veces las adversidades determina lo preparado o no que estás para poder seguir con el proyecto.

Que tu equipo tenga recursos para trabajar en terreno fangoso, le permite estas más preparado ante cualquier imprevisto. Cuando todo sale a la primera es muy fácil, pero la clave está en cuando las cosas se complican, el tener un entrenador que guíe al equipo de manera positiva, unos jugadores con la mochila llena de herramientas y un equipo que no se achica si no que tira del carro con un plan claro, rearmarse.

Entrenador, permítete estar cabreado, triste, preocupado… pero nos damos un tiempo y ya nos ocupamos, es la única manera de cambiar lo que tenemos. Siempre poniendo el foco en lo que depende de tu trabajo ya que a veces no podéis hacer magia.

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