A ser paciente se aprende

Vivimos en un mundo en el que cada vez gira todo más deprisa , aquí la paciencia se presenta como una de las cualidades más necesarias y valoradas en una persona.

Es la actitud de quienes saben gestionar las complicaciones sacando sus fortalezas y sobre todo sin quejas. Esto hace que las personas que tienen paciencia sepan esperar con calma a que las cosas sucedan.

Aunque siempre se está a tiempo de trabajarlo, el momento más apropiado para empezar a ello es en la infancia. Es en esta etapa donde es más fácil inculcar unos valores y unas habilidades psicológicas que ayuden a los niños a lo largo de toda su vida.

Para que un niño aprenda a ser paciente, tenemos que enseñárselo en el día a día nosotros, los adultos. Las grandes cosas no se consiguen de hoy para mañana, necesitan trabajo, constancia y esfuerzo.

Hacerle sentir al niño/a que puede tener todo cuanto desee de manera inmediata a la de ya, es un grave error que se verá acentuado conforme vaya creciendo y vea que la vida no funciona así y que es necesario esperar.

Los niños no entienden por qué no pueden conseguir las cosas en el acto ya que no tienen desarrollado el concepto tiempo y por ello no saben esperar.

1. Dar ejemplo.

Los niños aprenden imitando, así que tenemos que dar ejemplo.

Cuidado con nuestras prisas. Si no podemos controlarnos hay que reconocerlo y pedir perdón.

2. Los berrinches no pueden superarnos

Los niños piensan que con las pataletas conseguirán lo que quieren y aquí los padres deben demostrar que ellos no cambiarán su decisión. La frustración les hará más resistentes y más pacientes.

3. Paciencia con el juego

Juega con tu hijo/a y aprovecha para ejercitar la paciencia con él. Leer o investigar cómo se juega o se monta un juguete.

4. Cumplir nuestras promesas

Si le hemos dicho «después de cenar pintaremos», cumplamos lo prometido, solo así aprenderá que esperar merece la pena.

5. Explicar el por qué

Usa un tono cariñoso y explica cómo se hace, cuánto tiempo lleva y por qué. No siempre funcionará, pero será algo que le ayudará a la larga.

Utilizar frases como estas irán ayudando a que esperen aunque no les agrade “espera que acabe”, “ahora no, que estoy hablando», » Cuando bañe a tu hermana podremos jugar» ….

6. El refuerzo

Elogiarle siempre por haber esperado.

BENEFICIOS

  • Mayor auto control.
  • Te enseña a disfrutar de la espera.
  • Aprenden a manejar mejor sus errores y equivocaciones.
  • Son más perseverantes.
  • Capaces de alcanzar todos los objetivos que se marquen.

Realizar actividades o juegos que fomenten la paciencia puede ser un motor de aprendizaje:

  • Puzzles
  • Adivinanzas
  • Cocinar
  • Pintar

Para enseñar a ser pacientes primero hay que saber esperar.

¡A por ello!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *