El refuerzo multiplica

El refuerzo multiplica

En el deporte y en la vida lo que nos refuerzan, lo repetimos con más frecuencia. Es una manera de hacer crecer y mejorar a los que tenemos a nuestro lado, sea en el ámbito que sea.

En este caso me centraré en el deporte. Nos podemos encontrar que el uso del refuerzo positivo en un momento concreto, puede marcar la diferencia entre conseguir un buen resultado o no. 

Da igual si entrenas a niños, adolescentes o profesionales. La herramienta es válida para cualquier etapa y necesaria para todos.

Trabajando con diferentes deportistas coinciden todos en la importancia y el tiempo que los entrenadores dedican al error, comparado con el escaso valor que a veces parecen tener ciertas acciones positivas.

Prácticamente todos los entrenadores que pueden y tienen recursos para ello, preparan vídeos de los errores, ¿por qué no hacer más vídeos con las acciones que se han ejecutado correctamente?

Muchos serán los deportistas que se sientan identificados con esta expresión: “ganando los 3 próximos partidos nos iremos de cena”, entendiendo esto algunos entrenadores como el refuerzo más potente, pero esta recompensa no ensalza el proceso, sino la consecución de un resultado, ganar.

En cualquier contexto deportivo, bien sea entrenando o compitiendo el entrenador encontrará una infinidad de situaciones en las que el refuerzo puede ser clave para el aprendizaje y progreso del deportista.

¿Qué aspectos se pueden reforzar en un deportista?

1.Movimientos técnicos

2.Conductas de esfuerzo

3. Colocación adecuada

4.Conductas que impliquen una buena concentración

5.Conductas que impliquen creatividad

6.Conductas de auto-control

7.Conductas de cooperación

8.Conductas de comunicación oportuna en las jugadas

9.Conductas de compañerismo

10.Una actitud ejemplar de trabajo

TIPOS DE REFUERZOS

Refuerzo positivo:

Consiste en aplicar un estímulo positivo tras una conducta adecuada. Esto aumenta notablemente su probabilidad de repetición.

(EJ. El entrenador elogia un pase con la pierna que domina peor de manera que tiende a realizar esta conducta con más frecuencia.)

Refuerzo negativo:

Consiste en retirar un estímulo negativo como consecuencia de la conducta que se pretende reforzar, facilitando que dicha conducta se vuelva a repetir.

(EJ. Cada vez que el jugador tira con la pierna menos hábil, el entrenador reprocha la falta de habilidad en el tiro, el refuerzo negativo en no hacer comentarios negativos por parte del entrenador en esas ocasiones.)

Es muy complicado que un entrenador pueda controlar las respuestas de sus  jugadores, pero sí que puede influir en ellos con su manera de expresarse (una mirada, un aplauso, un guiño, un elogio…), con el fin de aumentar conductas que queremos que repitan y disminuir las que no.

Nos encontramos situaciones donde los entrenadores no saben utilizar los refuerzos correctamente: o dan demasiados y acaban perdiendo su impacto, o son tan escasos que pierden muchas oportunidades, o los aplican sin lógica, de manera aleatoria y cuando se acuerdan.

Es importante reforzar conductas que sean específicas y positivas, de la misma manera que el deportista tiene que ser consciente de qué conducta se ha reforzado.

A veces se grita «¡muy bien!» y el deportista no sabe a qué se refiere el entrenador, si a la actitud, al pase, a la intensidad o al hecho de que en esa ocasión no le ha gritado al árbitro como otras veces.

Esto nos ayudará a:

  • Animar a que se repita las conductas deseables en situaciones posteriores.
  • Ayudar a que el deportista tome conciencia de sus aciertos y progresos.
  • Generar confianza en momentos de inseguridad para que sigan intentándolo.
  • Motivar a que amplíen y desarrollen nuevas destrezas.

Sería conveniente recompensar con frecuencia y una vez que interioricen la conducta positiva, hacerlo puntualmente para que no pierda su atractivo y así evitar que sólo busquen el premio.

Dale valor al refuerzo social, una palabra de reconocimiento es de lo más sencillo y tiene un gran impacto.

Con todo esto buscamos que nuestros jugadores aumenten la probabilidad de reaccionar de manera correcta ante situaciones parecidas. Reforzar no cuesta nada y suma mucho.